6:00 am.
Un efecto dominó provocado por el ruido de las llaves, seguido por platos y muebles golpeándose en la cocina que desemboca en el despertar de la bebé y por consecuencia, su llanto. Este boludo me hace siempre lo mismo. Dejo a la bebé en pausa, como cuando apoyo el cigarrillo en el cenicero para terminarlo después. Le bajo el volúmen a su llanto en mi cabeza. El olor a alcohol barato empieza a llenar el monoambiente.
Un efecto dominó provocado por el ruido de las llaves, seguido por platos y muebles golpeándose en la cocina que desemboca en el despertar de la bebé y por consecuencia, su llanto. Este boludo me hace siempre lo mismo. Dejo a la bebé en pausa, como cuando apoyo el cigarrillo en el cenicero para terminarlo después. Le bajo el volúmen a su llanto en mi cabeza. El olor a alcohol barato empieza a llenar el monoambiente.
-Juli necesito plata para el…
Un vómito queda estampado en el piso de la cocina antes de que pueda terminar la frase.
Tropezándome con un par de juguetes en la oscuridad busco mi billetera y saco los últimos pesos que quedan. Hace un mes que Nico no me pasa plata. Los hombres se pueden clasificar en tres tipos: forros, pelotudos, o forros pelotudos. Mi hermano podría encasillarse en el segundo, y mi ex en el último. El taxista pelado me mira compadeciéndome por tener que ocuparme de este desastre.
Un vómito queda estampado en el piso de la cocina antes de que pueda terminar la frase.
Tropezándome con un par de juguetes en la oscuridad busco mi billetera y saco los últimos pesos que quedan. Hace un mes que Nico no me pasa plata. Los hombres se pueden clasificar en tres tipos: forros, pelotudos, o forros pelotudos. Mi hermano podría encasillarse en el segundo, y mi ex en el último. El taxista pelado me mira compadeciéndome por tener que ocuparme de este desastre.
Cuando vuelvo de pagar el taxi, mi hermano sigue tirado en el piso de la cocina.
Antes de tener a la nena, yo también llegaba de bailar a las seis de la mañana. Me gustaría volver a esas madrugadas en las que viajaba sentada en el piso del colectivo, a la altura de las piernas de las chicas que también venían del boliche, y a la luz del día descubría que tenían celulitis como yo.
Todos me recuerdan esa vez que, estando a nueve meses del embarazo, puse en mi muro de facebook: “esta hija de puta no nace más, quiero salir a bailar!!”. La abuela me llamó horrorizada y lo tuve que borrar.
Antes de tener a la nena, yo también llegaba de bailar a las seis de la mañana. Me gustaría volver a esas madrugadas en las que viajaba sentada en el piso del colectivo, a la altura de las piernas de las chicas que también venían del boliche, y a la luz del día descubría que tenían celulitis como yo.
Todos me recuerdan esa vez que, estando a nueve meses del embarazo, puse en mi muro de facebook: “esta hija de puta no nace más, quiero salir a bailar!!”. La abuela me llamó horrorizada y lo tuve que borrar.
Voy a buscar una manta para tapar a mi hermano que sigue inmóvil. Abro la ventana. La melancolía me hizo lagrimear un poco. Cuando llorás, la luz entra en los ojos de formas diferentes. Se está haciendo de día. Es una linda mañana. Como dice la canción que él escucha: Sacar belleza de este caos es virtud.
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