lunes, 31 de marzo de 2014

Estoy cansada de vivir a la defensiva, pero la realidad es que no tengo otra opción. Estoy cansada de la realidad. Me gustaría que el mundo fuera como esas veces que viajo en el colectivo con mi novia y alguna persona desconocida nos mira y sonríe. O como esa vez que una señora mayor nos paró en la calle para decirnos un par de cosas lindas. Esas veces que, por un rato, siento que vivo en un planeta un poquito más lindo, más cómodo, esas veces que siento menos miedo. Estoy cansada de ignorar gritos en la calle, preguntas incómodas, conflictos familiares, miradas despectivas. La imagen de yo misma golpeándome la cabeza contra las paredes me congela el cerebro. Estoy cansada de no poder quejarme de todo esto sin que me digan que soy una exagerada, que deje de victimizarme, que me hagan un par de bromas sobre cómo no me banco nada. ¿Cómo te puedo explicar a vos la angustia, la taquicardia, las noches enteras que pasé despierta buscando algo de qué agarrarme? Escribo porque si no lo hago vomito o me ahogo.


lunes, 24 de marzo de 2014

Universo

Tenés un universo muy lindo adentro tuyo y quiero conocerlo más. Me encanta sentir que está cerca mío, y que tal vez yo también estoy adentro de ese mar de luces y colores, ese acuario enorme que por algún motivo está lleno de flores. Me hacés sentir el mundo de una forma mucho más linda, distinta. Me gusta sentirte cerca.
Creo que esa vez que te miré entre toda esa luz que me encandilaba y todavía pude ver que me sonreías me dí cuenta de que quería conocer todos tus colores y dejar que tus luces me encandilen.

jueves, 13 de marzo de 2014

Luces.

Si alguien me preguntara sobre esa etapa, esa época, esos cuatro meses... Creo que lo primero que se me cruzaría por la mente serían luces. Luces de colores. Sonidos. Luces que de a poco se empezaron a prender, y fueron cambiando de colores. Luces que se prendían, que se apagaban y volvían a prenderse. Luces verdes. Esas las recuerdo con muchos sonidos. Risas, gritos, gente corriendo. Luces que estaban a punto de apagarse pero no terminaban de hacerlo. Mañanas, mediodías, tardes, noches. También me acuerdo de como me quemaba los ojos la luz. Como ese mediodía que parecía ser el fin del mundo, pero eso lo hacía ser algo bastante lindo. Las luces empezaron a aparecer de a poco. En todas partes. Pero en algún momento, esas luces se fueron apagando. Yo no me daba cuenta. Tal vez sí lo hacía, pero no quería aceptar que las luces se estaban apagando. ¿Por qué lo hacían? Desde hace mucho tiempo estaban cambiando, y transformándose en cosas lindas. Y finalmente, las luces se terminaron de apagar. Fue como tirarme a una pileta para descubrir que en el fondo estaba vacía. O había ido vaciándose mientras yo caía. No sé. Ni idea. Las luces se apagaron y yo me quedé en la oscuridad. Sola. Di vueltas, me caí unas cuantas veces y también me choqué contra las paredes. Hasta que me empecé a dar cuenta de que por ahí no estaba sola. Y empecé a escuchar voces, sonidos. Prendí una vela. Ya acumulé unas cuantas velas, intentando no quedarme en la oscuridad. Las voces y los sonidos siguieron apareciendo. ¿Aprendí a caminar en la oscuridad? Ahora, creo que estoy prendiendo un par de luces de nuevo. Pero ésta vez son mis luces. Yo generé éste lugar y se puede convertir en lo que yo quiera que sea. Sigo prendiendo luces.

martes, 11 de marzo de 2014

Un pequeño paréntesis

Te amo, como en "me hace bien estar con vos", no en "no puedo estar sin vos".
Porque me llenás de colores y de luz, porque me hacés ver el mundo de una forma más linda. Sé que cuando estoy con vos voy a estar bien, y cuando no lo estoy, también.
Porque aunque tiñas mi vida de tus colores, los míos siempre van a estar ahí. Es que en mí, la sensación de necesidad, dependencia y obsesión se murió hace mucho.
Te amo, no como en "sos lo mejor que me pasó en toda la vida", si no en "llegaste y no dejaste de llenar mi vida de magia"
No puedo depender de alguien más, ya no. Y tampoco quiero hacerlo. No voy a estar el día entero pendiente de vos, no voy a querer verte todo el tiempo, ni querer morirme cuando no estoy con vos.
No siempre puedo responder. No siempre puedo ser una buena persona. No siempre puedo pensar bien. No puedo estar segura de todo porque sigo creciendo y aún tengo muchísimas cosas por resolver.