martes, 25 de noviembre de 2014
No quiero formar parte de ese séquito de pensadores contensivos que dan vueltas sobre los mismos diálogos y emociones, sufriendo porque no se merecen esto, porque no debería ser así, porque la vida no es como una de esas películas yankees de mejores amigos en la secundaria, porque nadie los entiende, el mundo contra ustedes! El mundo está lleno de gente que te va a lastimar. El sufrimiento es inevitable. Al mundo no le importa lo que sentís. Y aún así prefiero estar ahí, que tirada en el piso, llorando con alguna de ustedes, porque nadie nos entiende, porque son todos crueles, excepto nosotras por supuesto! Basta. Yo quiero pelucas, despertarme llena de glitter. Maquillar a un par de amigos como si estuviera en Rupaul's Drag Race. Caminar por la calle montadísima, que la gente me mire, que me sonrían las nenas de cinco años y las señoras mayores, y que algún boludo me trate de bardear. Pintarme los labios en el colectivo, en el colegio, en cualquier parte. Que mi amiga borracha me confiese que es bruja, y que la vela que menos usa es la del amor porque es lo que menos le interesa. Sentir que estoy viva, caminar por la calle y sentir que soy un personaje de animé, una magical girl a punto de castigar al mal en nombre de la luna.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)