domingo, 17 de agosto de 2014
sábado, 9 de agosto de 2014
Soñé que hacía vines con una señora muy parecida a mi profesora de lengua. Terrible. Igual a mí ella me cae bien porque viene a dar clases con tapados de piel larguísimos, se pinta las uñas de rojo, habla de sí misma en tercera persona y canta dando vueltas por el aula. Se llama Graciela pero nos pide que le digamos Grace. A mis compañeros les cae mal pero porque no entienden nada. En el sueño yo tenía puestas esas zapatillas azules, divinas, galácticas, que vi la otra vez en Juan Perez pero no me pude comprar. Igual me llevé un chaleco rosa y peludo así que mucho no me puedo quejar. Por la ventana veo el reloj de la iglesia, tiene una cúpula verde que está bárbara. La imagen me produce un poco de melancolía, no es que quiera hacerme la profunda pero me pone medio triste, qué se le va a hacer. Cuando no tengo motivos para estar triste hago de cuenta que me rompieron el corazón. Pare de sufrir, como me diría mi amiga Juana. Estoy un poco enojada porque a mí también me gustaría enamorarme y esas cosas. Estar de novia me asfixia, igual. Cuando empecé a salir con mi ex novia nos gustaba entrar a las iglesias a reírnos, teníamos una relación copada pero se terminó convirtiendo en una masa espesa difícil de sacar de encima. Ella ahora se victimiza y me copia el look. Cuando me la cruzo en la cantina del colegio no sé muy bien qué hacer porque si la saludo se va a quejar de eso en tumblr y si no lo hago también. En fin. Se me dio por ponerme a escribir sobre mi vida porque soy muy narcisista. Soy uno de mis temas de conversación favoritos. Me voy a duchar a ver si bajo un par de cambios.
La confusión permanente.
(algo que escribí para la revista de mi colegio hace un tiempo)
¿Hasta qué punto bancarías a tu amigo si tuviera ganas de ponerse una pollera? ¿Qué es lo que quizás te haría pensar que eso "es de puto"? Esmalte de uñas, maquillaje...¿Qué nos hace pensar que ésas son cosas femeninas? Si sos un pibe, nunca te regalaron nada rosa, ¿Por qué lo harían? Si usaras alguna de estas cosas tu grupo de amigos probablemente te bardearía, se cagaría de risa. Y eso sería normal, lo más natural que te podría suceder. ¿Por qué aceptamos esto?
¿Hasta qué punto bancarías a tu amigo si tuviera ganas de ponerse una pollera? ¿Qué es lo que quizás te haría pensar que eso "es de puto"? Esmalte de uñas, maquillaje...¿Qué nos hace pensar que ésas son cosas femeninas? Si sos un pibe, nunca te regalaron nada rosa, ¿Por qué lo harían? Si usaras alguna de estas cosas tu grupo de amigos probablemente te bardearía, se cagaría de risa. Y eso sería normal, lo más natural que te podría suceder. ¿Por qué aceptamos esto?
El género es algo que construímos a lo largo de nuestras vidas. Al contrario de lo que muchas veces nos dijeron, la forma en que nacemos (nuestro sexo) no nos define como hombres o mujeres, no define nuestro género. Mientras que nuestro sexo es algo con lo que nacemos, nuestro género, lo construímos nosotrxs mismxs. La sociedad suele plantearnos diferencias entre ambos géneros, y expectativas hacia cómo se supone que cada uno debería ser. Esta diferenciación no es una cuestión biológica, si no una construcción social, que encasilla a cada persona en determinado género según sus genitales. Así, se nos atribuyen estas expectativas desde que nacemos, y es por esto mismo que, por ejemplo, el que una familia le dé la opción a su hijo de poder usar una pollera si es lo que quiere, es un hecho casi surrealista. Al igual que lo es el que una familia no dé por sentado que su hija de cinco años va a tener una afinidad por el color rosa. Los roles de género tienen un gran efecto sobre cada unx de nosotrxs; inconscientemente nos vemos forzadxs a imitar los modelos que se nos asignan.
Es importante tener en cuenta que el mundo no se divide en hombres y mujeres: así como podemos encajar en alguno de estos géneros, podemos sentirnos ajenxs a ellos, o variar entre cómo sentimos nuestra pertenencia a un género. Una persona puede haber nacido, y verse clasificada como "mujer" por cuestiones biológicas, y aún así sentirse perteneciente sentir que pertenece al género masculino. El género se nos presenta como algo binario: blanco o negro, cuando en realidad, el género es una paleta entera de colores.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)