lunes, 27 de enero de 2014
Casualidades.
Me acuerdo de mirarte mientras nos hamacábamos como nenas de cinco años y sentir que estabas volando. Me acordé de mi miedo a los juegos de plaza. Era lindo pasar horas en silencio ahí con vos, y con todo el ruido que hacía mi cabeza. A veces nos poníamos a hablar de repente, de alguien que conocimos hace tres años, de qué nos daba y nos sigue dando miedo, de ese día hace ya un año en el que me choqué con vos, sin saber que iba a terminar escribiendo este tipo de estupideces por tu culpa. Por ahí vos te chocaste conmigo. O las dos nos chocamos al mismo tiempo. Tal vez era necesario que nos chocáramos. Tal vez eran necesarios esos días que pasamos paradas bajo la lluvia en la parada del colectivo, sin decir una palabra, esperando a que pasara algo más mágico aún que la llegada del colectivo, como una de nosotras atreviéndose a pronunciar una palabra. Tal vez era necesario que me encontrara a mi misma en tu relato mientras fingía ser otra persona. Tal vez todo eso fue casualidad, pero creo que mi vida no sería nada sin las casualidades incoherentes. También me acuerdo de cuando empecé a poder hablar con vos, cuando me dí cuenta de que ya no tenía que empujar las palabras para que salieran, era como si estuviera vomitando todos mis recuerdos de la infancia, las cosas estúpidas que hice el año en que nos vimos por primera vez, mis canciones favoritas. Sé que estaba contenta porque adentro mío sonaba There Is A Light That Never Goes Out.
lunes, 13 de enero de 2014
Es raro lo rápido que pasa el tiempo. A veces el tiempo no nos espera y nos trata mal, y de repentes sentís que el mundo gira demasiado rápido. A veces sí nos espera, por lo menos un ratito. Parece ayer esa época en la que vivía en Uruguay, y empezaba a meterme en blogger. El verano pasado se siente muy lejano y cercano a la vez. Pero lo que no puedo negar es como cambié, y como cambiaron las cosas en general. ¿Vieron cuando vuelven a un lugar que no visitaban hace mucho tiempo? Me siento así pero con la vida. Y después de tantas vueltas, me terminé haciendo amiga de Antonia, o algo así. El tiempo pasa de una forma muy rara. Qué raro que es existir. Creo que me perdí en la cronología. En algún lugar de mi cabeza sigue sonando la misma melodía que hace tres años. No sé que hago escribiendo esto a las tres de la mañana, la verdad.
Feliz cumple, Anto. Ojalá te calmes.
Feliz cumple, Anto. Ojalá te calmes.
sábado, 11 de enero de 2014
-
Que se yo. No sé que busco en los demás. No sé que estoy esperando.
Atención
lo escribo en mi cabeza y sigo sin entenderlo con profundidad
prestar atención, dar atención, buscar atención
préstenme atención
¿yo misma cavé este pozo que tengo adentro, me provoqué esta carencia?
no sé que espero y no sé que busco porque al final siempre son cosas que sólo puedo darme yo misma
me gustaría poder congelarnos
congelar esto
en el tiempo
un ratito más
miércoles, 8 de enero de 2014
No sé con qué fin me puse a leer cosas que escribí hace meses, de las que ya me había olvidado. Y puedo darme cuenta de lo que más me lastimó en esa época fue haber creído que tenían que "arreglarme". Que las personas se "arreglan", y que eso es querer. Ahora mismo, solo tengo una cosa para decir: No.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)