lunes, 19 de mayo de 2014

El amor es eso que te pasa cuando te ponés los anteojos rosas y ves al otro a través de un filtro lindísimo, un poquito artificial, medio de instagram. Es difícil sacártelos de encima porque se adhieren a vos, pero, ¿qué pasa cuando al tropezar se te caen y ya no tenés ganas de volver a ponértelos? Yo antes usaba anteojos redonditos y negros, una onda Joey Ramone. Los dejé de usar antes de empezar a salir con mi ex, creo que se me torcieron, o algo así, ni idea.  Un amigo me dijo que capaz yo me estoy sacando los anteojos rosas, pero también me estoy poniendo los grises y eso no está bueno. Yo ya no quiero ponerme ninguno de los dos.

No hay comentarios: