sábado, 9 de agosto de 2014

La confusión permanente.

(algo que escribí para la revista de mi colegio hace un tiempo)

¿Hasta qué punto bancarías a tu amigo si tuviera ganas de ponerse una pollera? ¿Qué es lo que quizás te haría pensar que eso "es de puto"? Esmalte de uñas, maquillaje...¿Qué nos hace pensar que ésas son cosas femeninas? Si sos un pibe, nunca te regalaron nada rosa, ¿Por qué lo harían? Si usaras alguna de estas cosas tu grupo de amigos probablemente te bardearía, se cagaría de risa. Y eso sería normal, lo más natural que te podría suceder. ¿Por qué aceptamos esto?


El género es algo que construímos a lo largo de nuestras vidas. Al contrario de lo que muchas veces nos dijeron, la forma en que nacemos (nuestro sexo) no nos define como hombres o mujeres, no define nuestro género. Mientras que nuestro sexo es algo con lo que nacemos, nuestro género, lo construímos nosotrxs mismxs. La sociedad suele plantearnos diferencias entre ambos géneros, y expectativas hacia cómo se supone que cada uno debería ser. Esta diferenciación no es una cuestión biológica, si no una construcción social, que encasilla a cada persona en determinado género según sus genitales. Así, se nos atribuyen estas expectativas desde que nacemos, y es por esto mismo que, por ejemplo, el que una familia le dé la opción a su hijo de poder usar una pollera si es lo que quiere, es un hecho casi surrealista. Al igual que lo es el que una familia no dé por sentado que su hija de cinco años va a tener una afinidad por el color rosa. Los roles de género tienen un gran efecto sobre cada unx de nosotrxs; inconscientemente nos vemos forzadxs a imitar los modelos que se nos asignan.

Es importante tener en cuenta que el mundo no se divide en hombres y mujeres: así como podemos encajar en alguno de estos géneros, podemos sentirnos ajenxs a ellos, o variar entre cómo sentimos nuestra pertenencia a un género. Una persona puede haber nacido, y verse clasificada como "mujer" por cuestiones biológicas, y aún así sentirse perteneciente sentir que pertenece al género masculino. El género se nos presenta como algo binario: blanco o negro, cuando en realidad, el género es una paleta entera de colores.

2 comentarios:

久美子 dijo...

Me gusta, y me dejó con ganas de que fuera más largo. Eso de que lo hayas publicado en la revista del colegio me parece tan más genial~

Gracias por compartirlo por acá!

Anónimo dijo...

El género no existe.